Estudios de género

Los estudios de género constituyen una parte fundacional de IREFREA. El género condiciona tanto la salud de los consumidores como los riesgos relacionados a dicho consumo; también la forma en que hombres y mujeres se relacionan con las drogas. De tal forma que las motivaciones o los factores asociados que llevan al consumo son distintos entre hombres y mujeres, como también lo son los mecanismos que explican su vulnerabilidad a los efectos de las drogas y los riesgos o consecuencias que este consumo comporta.

IREFREA ha sido pionera en incorporar la perspectiva de género a las investigaciones epidemiológicas, facilitando así su incorporación a los ámbitos de la prevención y la asistencia.

 


Investigación


Estudios iniciales como Women drug abuse in Europe: Gender identity (2000), y Women and opiate addiction: A European perspective (2002), contribuyeron a una mejor comprensión de la problemática de género, facilitando la incorporación de dicha perspectiva a las investigaciones epidemiológicas así como a los ámbitos de la prevención y la asistencia. Esta incorporación de la perspectiva de género ha permitido tomar en consideración problemáticas obviadas hasta ese momento que permiten responder a las necesidades específicas de las mujeres desde su punto de vista.

El contexto recreativo nocturno constituye un entorno vital donde los estereotipos de género se transmiten, reproducen, validan y fijan. Este entorno de ocio juega también un papel fundamental en la socialización de los jóvenes, modelando sus identidades, valores y estilos de vida. Este  contexto, altamente sexualizado, presenta a las mujeres (también a los hombres, aunque en menor medida) como meros objetos sexuales, al tiempo que fomenta una serie de conductas de riesgo de forma que estos contextos de ocio son escenario común de violencia sexual (coerción, atención sexual no deseada y agresiones).

El papel del género en la socialización también contribuye a esta dinámica. En algunas culturas, el uso femenino del alcohol sugiere disponibilidad; mientras que la intoxicación hace que las mujeres parezcan un blanco fácil para la actividad sexual o la agresión. La intoxicación de la víctima puede disminuir la capacidad para resistirse al asalto, sobre todo si la víctima pierde el conocimiento; y el consumo abusivo de alcohol fomenta una doble moral, en la que las víctimas aparecen como responsables de lo ocurrido si se produce una agresión. Al mismo tiempo, la publicidad de la industria alcoholera y del tabaco dirigida a las mujeres jóvenes sugiere que mantener un cuerpo atractivo, y llevar una vida moderna y de éxito, es el resultado de consumir sus productos, sugiriendo también que los hombres las encuentran así más atractivas como objetos sexuales.

El problema con esta ‘igualdad’, equiparada en los consumos, es que el alcohol no ofrece igualdad de oportunidades para ambos sexos ya que ejerce mayor impacto sobre la salud de las chicas al tiempo que comporta riesgos específicos. Una encuesta llevada a cabo durante el verano de 2009 a una muestra de más de 6.000 turistas británicos y alemanes visitando distintos enclaves turísticos del sur de Europa evidenció que un 8,6% de turistas había sufrido acoso sexual y el 1,5% había mantenido relaciones sexuales contra su voluntad (ver proyecto TRAVELS: Tourism, Recreation and Violence) . En este estudio, coordinado por IREFREA, las mujeres reportaron mayores nieles de acoso sexual que los hombres heterosexuales. Sin embargo, los hombres homosexuales y bisexuales reportaron niveles similares a los de las mujeres en acoso y superiores a éstas en relaciones sexuales no consentidas.

Implementación de programas y estrategias preventivas


La violencia sexual tiene consecuencias perturbadoras para las víctimas tales como lesiones físicas y/o daños psicológicos; y puede incluir problemas de salud sexual (infecciones de transmisión sexual y embarazos no deseados) al tiempo que tiene un impacto social negativo.

Los programas de prevención pueden aumentar la conciencia sobre los riesgos asociados a las relaciones sexuales no deseadas, pero estos resultan poco efectivos si al mismo tiempo no se actúa también sobre los contextos con vistas a desarrollar entornos donde no se promuevan ni toleren este tipo de agresiones. El acoso sexual se encuentra fuertemente asociado con la embriaguez y el uso de cocaína y otras drogas. Ello plantea, además de la responsabilidad individual de los usuarios, la necesidad de compromiso de la industria turística y recreativa y de las administraciones locales en la promoción de medidas de protección de la salud respecto a los consumos y otros problemas asociados como la violencia o la sexualidad de riesgo.

La Plataforma por un Ocio de Calidad, supone una experiencia pionera a nivel nacional, que engloba a representantes de las instituciones públicas, de la industria y de la sociedad civil trabajando en coalición para mejorar las condiciones de la vida recreativa en Baleares.

Divulgación


Los miembros de IREFREA participan de forma habitual en conferencias y seminarios nacionales e internacionales, así como en otros foros. En colaboración con Centre for Public Health (de la Liverpool John Moores University) y la Escuela Superior de Enfermería de Lisboa (ESEL), IREFREA organiza la 9a Conferencia Internacional Club-Health 2015, que se celebrará en Lisboa (Portugal) del 17 al 19 de Junio de 2015.

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